Propiedades curativas y valores nutricionales de la miel

Les invitamos a reflexionar sobre las propiedades curativas y los valores nutricionales de la miel:

El dorado elixir de la salud que está siempre de moda, o sea, ¿es la miel realmente saludable?

¿Es verdad que la miel mejora la inmunidad frente a ciertas dolencias y es cierto que te hace sentir mejor y mantener una buena condición física? Los miembros de la asociación de apicultores de Austria querían respuestas a estas y otras preguntas, por lo cual contrataron a un grupo de científicos para llevar a cabo un estudio, que fue cofinanciado por la Unión Europea.

En el estudio participaron 50 personas de entre 25 y 65 años de edad que anteriormente habían consumido miel de manera esporádica. Durante el periodo que duraba la prueba, podían mantener sus hábitos alimenticios, pero debían consumir además al menos 2 cucharaditas de miel al día. Antes y después de que se iniciara el estudio, se tomó una muestra de sangre para comprobar el comportamiento de ciertos parámetros. Al final, 2 cucharaditas de miel al día son calorías extra. ¿Cómo cambiará el peso de los participantes dentro de 8 semanas y cómo será su nivel de azúcar? Los resultados de la prueba dieron respuestas interesantes e inesperadas.

Miel y antojo de dulce

El 84% de los participantes de la prueba admitieron que siempre tienen ganas de comer algo dulce y que el chocolate es lo más cotizado. Durante la prueba comieron 2 cucharaditas adicionales de miel por día. Sorprendentemente, el deseo de chocolate desapareció en casi todos, excepto en una persona que no podía dejar de comerlo de vez en cuando. El 76% de los participantes declararon que les resulta más fácil no andar buscando golosinas o reducirlo significativamente. Así que la conclusión es que la miel puede satisfacer bastante bien la apetencia por el dulce. Consiste en un 52% de fructosa. Este azúcar se absorbe en el intestino delgado y por lo tanto no aumenta el nivel de azúcar en la sangre. Además, la miel contiene pequeñas cantidades de vitaminas B1, B2 y B6, que desempeñan un papel importante en el metabolismo energético y participan en la transformación de azúcares simples en una forma de almacenamiento, el glicógeno.

Miel y sobrepeso

El 58% de los participantes en la encuesta declararon que han estado luchando contra el sobrepeso durante mucho tiempo, pero la nueva experiencia en el manejo de los dulces les hizo perder algunos kilos durante la encuesta. 23 personas presumían de que su peso había disminuido en 8 semanas, incluyendo una persona que había perdido hasta 5 kg aunque comía 3 cucharadas de miel cada día. Resulta que aunque la miel es dulce, no induce a un comportamiento que lleve a la adicción. ¿Por qué? Además de la fructosa, la miel contiene otros tipos de azúcares, y después de su consumo, el nivel de azúcar aumenta lenta pero continuamente y permanece en un nivel durante mucho tiempo hasta que comienza a disminuir lentamente. Como no provoca la liberación de grandes cantidades de insulina, tampoco provoca un ataque irresistible de ganas de consumir azúcar. Una curva uniforme en los niveles de azúcar en la sangre también ayuda a mantener la sensación de satisfacer el hambre por más tiempo.

La miel mantiene la cabeza en forma

La serotonina, una sustancia similar a la hormona, mejora nuestro estado de ánimo y nuestra capacidad de concentración. Aunque algunos alimentos contienen serotonina, ésta no puede llegar rápidamente al cerebro en el flujo sanguíneo. Así que debe ser producido directamente en el cerebro. Para que esto suceda, el cerebro necesita todos los ingredientes y las vitaminas apropiadas. La miel cumple todas las condiciones para su producción y por lo tanto estimula la formación de serotonina en el cerebro. Así que la miel para el desayuno es el «potenciador» de nuestro cerebro.

Miel y dolores de cabeza

Los dolores de cabeza pueden tener muchas causas. Si una de ellas es una deficiencia de magnesio, los vasos sanguíneos se vuelven más sensibles y se encogen más fácilmente. De esta manera, la deficiencia de oxígeno se produce rápidamente, provocando dolores de cabeza. Además, la ingesta excesiva de proteínas con una ingesta deficiente de carbohidratos puede provocar dolores frecuentes, ya que el cerebro sentirá una deficiencia de serotonina. La serotonina estimula el cerebro para producir sustancias analgésicas. 34 personas sufrieron dolores de cabeza regulares antes de participar en el estudio, y al acabar la tarea, sólo 17 de ellas seguían quejándose de ellos.

La miel y la digestión

20 personas antes del comienzo del estudio declararon que tenían una digestión irregular y mala. Después de acabar la prueba, sólo 5 de ellas seguían insatisfechos con su digestión. La razón para mejorar la eficiencia del sistema digestivo pueden ser los ingredientes que contiene la miel, como el polen, el potasio, los ácidos y la fructosa.

La miel y el sistema inmunológico

Gracias a los análisis de sangre especiales se observaron diferentes tipos de células linfocitarias durante el examen. Los linfocitos T son la policía del cuerpo, luchando contra las bacterias y los virus antes de que empiecen a multiplicarse. En las infecciones, muchos de estos linfocitos se activan para formar anticuerpos. Otra rama de la policía son los fagocitos, que matan las células infectadas con virus y rastrean las células cancerosas que a menudo están formadas por radicales libres. Gracias al tratamiento con miel, se observó un aumento de la proporción de linfocitos T en un 6% y de fagocitos hasta un 20%.

La miel y los radicales libres

La acción de los radicales libres en el cuerpo puede compararse con la de los terroristas. Causan defectos genéticos en el núcleo de la célula, lo que puede llevar a la formación de células cancerosas. También causan la formación de «agujeros» en las paredes de las células, lo que lleva a la formación de varios estados de malestar. El cuerpo ha desarrollado diferentes maneras de interceptar los radicales libres. Estos incluyen los antioxidantes como la vitamina C y E, flavonoides y enzimas, así como microelementos como el cromo, el cobre y el zinc. La miel de abeja contiene muchos de estos «captadores» de radicales libres, lo cual ha sido confirmado con las mediciones de radicales libres en la sangre antes y después del tratamiento con miel durante 8 semanas. La cantidad de radicales libres en la sangre bajó hasta un 40%. La miel de flores fue más efectiva en este sentido que la miel del bosque porque contiene más flavonoides del polen.


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